El Misterio de los Discos Dropa

El enigma de los discos dropa ha sido uno de los más polémicos de la Historia

La historia se remonta al año 1938, cuando una expedición liderada por Chi Pu Tei se internó en la cordillera de Baian Kara Ula, en la frontera entre el Tibet y China. El arqueólogo encontró una serie de cuevas artificiales de excelente factura, hechas con avanzados métodos de construcción decoradas con precisos mapas celestes e incluso lo que parecían «caminos» estelares. Varios enterramientos de personas enanas, con grandes cabezas y huesos finos fueron encontrados junto a los famosos discos de Dropa. Estos discos estaban hechos con gran delicadeza y precisión, grabados con espirales y una especie de extraños jeroglificos. Hablando con los lugareños, que ya eran llamados Dropa desde hacia siglos, los arqueólogos supieron que ellos se consideraban llegados de las estrellas hacia milenios.

Años después de esta expedición, todos estos descubrimientos quedaron archivados en los depósitos de la Universidad de Beijing hasta que un especialista llamado Tsum Um Nui los rescató y pudo estudiarlos. Llegó a la conclusión de que los jeroglíficos hablaban de una nave espacial que se averió y cayó en las montañas tibetanas hace unos 12 mil años. Los recién llegados se enfrentaron a los pueblos de la región hasta que pudieron llegar a una coexistencia pacifica y originaron al actual pueblo Dropa. Estas tesis supuestamente fueron presentadas en 1965 cuando le dieron permiso a Nui para publicarlos, pero generaron la burla de sus colegas y el científico desapareció sin dejar rastro. Los artículos aparecieron en varias revistas esotéricas de la época. En 1974, un fotógrafo austriaco hizo públicas unas fotos de los supuestos discos, que estaban en un museo de la ciudad de Xian, pero estos no tenían espirales ni el tamaño antedicho. Poco después, estos discos fueron retirados de la exposición y nunca se los volvió a ver.

Esta increíble historia apareció en varios libros, como el del autor suizo Erich von Danikën, «¿Carrozas de los Dioses?» y en «El Exilio de los Dioses del Sol» de David Agamon. Este ultimo transcribe las memorias de un investigador que había investigado a los Dropa y había podido establecer que eran gentes procedentes de un planeta de la estrella Sirio llegados en una nave que se averió. Estos libros en vez de generar certidumbre, hicieron todo lo contrario. Daniken afirmó que la información le había llegado de un colega suyo, pero este negó cualquier responsabilidad en ello.

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